intro

A veces es bueno describir algo con todas las palabras que sean necesarias como para que la idea quede completamente clara.

Otras veces es bueno usar solo algunas palabras, para que el que las recibe complete la idea con lo que tiene en su alma-mente. Eso puede crear imágenes muy diversas, dependiendo de lo que el receptor tenga en su interior: hermosas, luminosas, o dolorosas, aterradoras.

A veces no es bueno decir solo algunas palabras.

A veces es bueno callar.

Y otras no.

Las palabras pueden construir o destruir.

Otras veces basta con decir solo dos palabras.

Y otras veces esas palabras no llegan a ningún lado.

Esto no termina acá…

 

5 comentarios en “intro”

  1. muy bien….faltaría decir que a veces decimos palabras que pueden dañar al receptor..y al instante nos arrepentimos… explicamos el porque las dijimos , si es necesario se pide disculpas, la otra persona se ofendió y se llama a silencio…. por que ocurrirá esto?

     
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    • Gracias por el comentario Lily, veo que entendés el juego de las palabras. Creo que la respuesta a tu pregunta es que a veces nos dejamos arrollar por las emociones. Las emociones son una fuerza muy poderosa, hay que aprender a encauzarlas para que no hagan daño, a nosotros y a los otros.

       
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  2. Coincido en que a veces “menos es mas” y en que el mensaje depende absolutamente del receptor, de la frecuencia con que vibra al recibir ese mensaje.Como sea, soy una fan de las palabras.Su ausencia me genera incertidumbre y temor.Prefiero mil veces tener que recibir un mendaje doloroso a quedarme en un mar de dudas por un mensaje que no llega o que llega distorsionado o trunco.

     
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  3. Que interesante este tema ya que me pasa constantemente cuando escribo. Siempre tengo que ponerme a pensar cuales van a ser la consecuencias de mis palabras pero no en todas las personas, sino en las que me son afines. Muchas veces escribo poesías que no publicaré, porque cuando las estoy revisando veo que podrían afectar o hacer reaccionar a un amigo amiga, compañero compañera, familiares, etc. Por otro lado es imposible no afectar a alguien, ya que al tener que reprimirme para que otra persona no se sienta identificada, me esta afectando a mi.

     
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    • Hola Alejandro, gracias por tu comentario. Aunque no soy escritor, alguna vez tuve la fantasía de iniciarme en ese camino y me surgieron las mismas dudas. La primer obviedad que pensé fue cambiar los nombres de los personajes, pero no me pareció suficiente para evitar que algunos se vieran reflejados. La segunda opción que pensé fue usar un seudónimo para firmar los escritos, tampoco me convencía. Finalmente, tal vez se pueda alterar la personalidad de los personajes, para que el parecido con la fuente de inspiración no sea tan evidente. En cualquier caso siempre me pregunté cómo lo resolverán los verdaderos escritores, porque pienso que sus recursos siempre provienen de la vida real. Saludos!

       
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