Dar

Dar es una palabra enorme, a pesar de ser tan corta, y es hermosa.

Muchos proponen como ideal el dar en forma desinteresada.

Yo no creo en eso. Dar sin recibir no está bien.

Creo que el secreto está en valorar lo que recibimos a cambio de lo que damos.

Provocar una sonrisa puede ser más que suficiente, incluso si no está dirigida a nosotros.

Si lo que das no te devuelve el reflejo de que estás haciendo el bien, tal vez algo anda mal.

Puede que no estés dando lo correcto, o a la persona indicada, o en el momento oportuno.

En realidad, siempre estamos dando, emitimos energía.

El asunto es emitir buena energía.

La buena energía, la buena onda, tiene que fluir en un ida y vuelta circular, retroalimentándose, retroalimentándonos.

 

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